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Olvido.

Conforme pasa el tiempo y nos desgasta la vida, hay quienes pierden y quienes olvidan. Pérdidas sin reparo o que benefician, olvidos que pesan o que nada significan.

Microrrelato II

He dejado que pasara un mes (bueno, algo más) antes de explicaros lo que he querido expresar en el microrrelato para que tuvierais tiempo de pensar vosotros.

El año pasado, así, sin quererlo, me vino la inspiración y el relato se escribió solo.

La violencia de género es un tema que me indigna bastante. Por no hablar de la violación. Y sobre esto es de lo que habla mi microrrelato. Una mujer acobardada que confiesa tímidamente sus circunstancias a un diario que esconde de los demás, del mundo, y en el que explica cuáles serán claramente las consecuencias del hallazgo de dicho diario. Una mujer que ya no es lo que era antes por culpa de estos malos tratos. Una mujer que no es feliz y que no tiene la suficiente valentía de dar el paso para serlo y poder ser libre de nuevo. Una mujer ahogada en sus lágrimas y sus heridas.

Va por todas esas mujeres que, por miedo, no son felices como se merecen.

Basta.

¿De verdad hay hombres que se sienten superiores haciendo esto? ¿De verdad hay personas …

Microrrelato.

Ahora soy una persona totalmente distinta y él tiene la culpa, él me hizo cambiar. Yo era simpática, cariñosa... incluso extrovertida. Ahora me he encerrado en mi oscuro mundo, tan oscuro como la razón de cada una de mis cicatrices.

Tal vez si yo tuviera un corazón fuerte como el de antes, todo sería distinto. Pero tengo un problema, y es que no puedo ser fuerte. De tanto que lo he sido, me he vuelto débil, vulnerable; ante todo, ante él. 

Y que encuentre este cuaderno solo supondrá una herida más en mi piel, una puñalada más en mi corazón... 


Por una parte quería dejar el microrrelato a la libre interpretación de cada uno, pero por otra siento la necesidad de explicar el sentido que he querido darle yo. Tal vez deba dejarlo para la próxima entrada, así os dejo un poco de incertidumbre.

Silencio.

Silencios que rabian, que te superan, que incomodan.
Silencios que lo dicen todo, y a la vez nada.
Silencios que a unos no gustan, aunque otros los aman.

Silencios que no soporto, porque me matan.

Ellos

Por circunstancias de la vida, no todo el mundo puede disfrutarlos, ni a todos, ni de la misma manera. Pero os puedo asegurar que los que tenemos la suerte de hacerlo, es de las mejores cosas de la vida.

Ellos son gran parte de nuestra vida; nos han cuidado desde siempre, nos han escuchado, ayudado, hecho reír, regañado y consentido. Siempre tienen las palabras adecuadas y están dispuestos a darnos muestras de afecto y cariño. Algunos se disfrutan durante más años y otros durante menos y su pérdida yo aún no la he experimentado, pero debe ser de lo más duro de afrontar, sobre todo si les tienes mucho cariño.

Sí, estoy hablando de los abuelos. ¿Por qué? Porque en estos últimos meses es un tema que me ha afectado bastante. Conforme voy creciendo y viendo cómo ellos envejecen, todo se hace más triste. Crecer junto a ellos es una verdadera alegría, pero verlos envejecer... no tanto. Es duro ver cómo cada vez pierden un poquito más de sí mismos y se van apagando... cómo enfermedades como …

Perdidos

Se están perdiendo esos fuertes abrazos por la espalda,
esos "te quiero" verdaderos.

Se está perdiendo la bonita costumbre de perder la noción del tiempo,
de perdernos, los dos solos, en el tiempo.

Se está perdiendo nuestro amor en la inmensidad del día,
en la oscuridad de la noche.

Estamos perdidos, lo sabemos. Estamos perdidos, pero no lo decimos.

Perfección.

Antes del "renacer" del blog escribí una entrada llamada "¿Perfección? eso no existe". Y hoy quiero reescribirla porque es un tema que me toca mucho las narices.

No voy a rebuscar ningún ejemplo, yo misma. Soy una chica llena de complejos, lo reconozco. Pero la parte rara de esto, es que no me avergüenzo de ninguno de ellos. (Pregunto: ¿se pueden considerar complejos entonces?)

No me gustan mis manos, mi barriga o mi boca, pero no los escondo, todo lo contrario, paso el día enseñándolos. Me acepto tal como soy.

Que un número no te define como más o menos bonita, ni un color, ni un estilo.

¿Qué son esas chorradas de que hay que ser delgadas y altas para ser guapas? ¿Vosotras sabéis lo bonito que es tener curvas y carne donde te puedan agarrar? (Me dirijo al sexo femenino porque: 1. Estoy hablando de mí. 2. Normalmente, es el que más problemas tiene con esto).

Esta sociedad en la que nos estamos convirtiendo, mete unas ideas en la cabeza que no son correctas. ¿Y sab…