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Caos.

Todos tienden a juzgar antes de conocer. Todos lo hacemos, en mayor o menor medida.
Pero no todos nos quedamos con esa primera impresión. Hay quienes deciden conocer a las personas y ver cómo son verdaderamente.

Yo, a simple vista parezco una borde, una maleducada, una «siesa»... Y mil cosas más que me han dicho. Otros, sin embargo, me ven muy interesante y dicen que soy una chica de las que les gustaría conocer.

Opiniones hay como colores.

Lo que está claro es que no se le puede caer bien a todo el mundo. Ni tampoco hay que pretenderlo. Cada uno es como es y no podemos aparentar alguien que no somos para caer bien a los demás.

Yo no me considero borde, ni maleducada, ni siesa. Más bien diría que soy una chica con carácter, mucho carácter, que sabe cuándo tiene que comportarse y con quién ser cariñosa; una persona confiable, divertida, sin pelos en la lengua, fuerte (aunque también muy sensible), positiva (no siempre, yo también tengo mis bajones puntuales. Pero generalmente lo soy).

¿Perfección? Eso no existe.

Tengo un problema. Y es que me culpabilizo, tanto si sé que tengo culpa como si no lo sé.

Me culpabilizo antes de saber si realmente tengo la culpa de algo. Y sé que no está bien que lo haga, lo sé. Pero no puedo corregirlo... Me echo encima la culpa de todo: ¿Habré hecho algo mal? ¿Habré dicho algo que no debiera? Quizás sea esto o lo otro... ¿QUÉ HE HECHO?

Que esa es otra, pienso demasiado. Y no debo pensar tanto, porque lo que me imagino siempre es mil veces peor que lo que pasa en realidad.

Pero es que... me cuesta tanto corregirlo...

Soy una persona complicada, muy complicada. De sobrellevar y de entender. Soy de las que ponen todo patas arriba con su presencia, tanto para bien como para mal. Soy sensata, pero dentro de mi sentatez hay una parte que está chiflada. Pero chiflada en buen y mal sentido.

Estoy llena de complejos. Estoy repleta de ellos: mis dientes, mis manos, mi barriga, mis muslos, mis estrías, mi celulitis, mis pies... Pero es muy gracioso, porque a pesar de tener…

Positiva.

¡Buenas noches!
Desgraciadamente, ya es domingo de nuevo. El fin de semana se ha pasado y toca retomar la rutina. Pero bueno, siempre es mejor tomarse las cosas con positividad, ¿no?

He de admitir que estoy muy positiva últimamente. A ver, tengo mis días malos, como todo ser humano, pero suelo estar de muy buen humor y tomarme las cosas... de la mejor manera posible.

Porque, si te pones a pensarlo detenidamente... ¿de qué sirve estar mal? Si luego de la mitad de los malos ratos, no te acuerdas. Los recuerdos que vagan por nuestra memoria para toda la vida son aquellos que nos marcan. Los demás, da igual cómo de malos o de buenos sean; los vamos a olvidar. Alguna función tenía que tener nuestra memoria selectiva...

A ver, ponte a pensar algún recuerdo que te haya marcado. ¿Lo tienes ya? Bien, dime, ¿ese recuerdo es bueno... o malo? Hay un 50% de probabilidades para cada uno. A mi ahora mismo solo me vienen buenos recuerdos, ¿será porque estoy feliz? Tal vez sí.

Al fin y al cabo, lo que…

Feliz Navidad... ¿no?

Muy buenos días, queridos lectores.

Sí, lo sé. No he sido ni para felicitaros las fiestas... Tengo un delito bastante importante...

Bueno, como más vale tarde que nunca (aunque en este caso, no sé si esa excusa me vale...), feliz año 2017 a todos. Espero que lo hayáis empezado bien, que tengáis muchos propósitos y que sea muy, muy feliz.

Hay poco que contar, la verdad. Aunque sí que es cierto que tengo ya varias cosas pensadas para este año y, por supuesto, varios propósitos, entre los cuales está el de no abandonar el blog tanto como me pasa siempre. No sé por qué, pero tengo la sensación de que este año va a ser mejor que el pasado. Lo que va de 2017 lo llevo bastante bien, sinceramente. ¡Y ojalá siga así!

Os dejo un poquito en ascuas... ¡Hasta pronto! ;)

Invierno, ¿eres tú?

¡Muy buenas tardes de sábado!

Me «ha dado mono» de escribir, pues no estoy haciendo gran cosa por culpa de mi resfriado y me he dicho, para estar parada... ¡escribo! Así que aquí estoy.

Como podréis ver, he hecho varios cambios en lo que al aspecto del blog se refiere. No sólo he cambiado el fondo, los colores (ambos, un poco más acordes con la estación), las tipografías... sino que también he añadido el gadget (gadget para quien no lo sepa, es cada uno de los apartados y suplementos que componen el blog) de mis datos personales. Éste contiene una foto, mi nombre, mi correo eléctronico... y cosillas varias (si pinchas en "ver todo el perfil", podrás ver todo lo que abarca) entre las cuales hay una pequeña descripción "Todos esos silencios de mi día a día, los escribo aquí". He de decir que aún no es definitiva (creo). Quiero pensar alguna frase más... ¡Es que es muy difícil reducir todo tu ser en una frase que sea corta, interesante, llamativa y, sobre todo, que se…

Las relaciones III.

Si mal no recuerdo (que creo que no), me quedaba por hablar de las relaciones de pareja, que fue las que consideré que debían ir en tercer lugar. Aunque en verdad tampoco deben estar en el tercero del todo. En el segundo puesto pero a partir de la mitad XD.
Al fin y al cabo da igual dónde las coloque, cada cual tendrá su manera de pensar y de ordenarlas y le dará más o menos importancia. Para mi, sinceramente, son todas igual de importantes. Lo de ordenarlas es un poco... por poder escribirlas en diferentes entradas.

¿Por dónde empiezo...? Bueno, primero deberíamos situarnos en "Tengo pareja" "No tengo pareja". Si no la tienes, ¡no te preocupes! Hay una media naranja para cada uno suelta por ahí por el mundo. Antes o después, la vas a encontrar. Sino que me lo digan a mi, que me ha salido a 359 km de aquí...
Sé que es difícil pensar eso, pero es la verdad. Cuando menos lo esperas, llega alguien que te escucha, te aprecia, te cuida, te hace reír, te apoya... TE QUIE…

Rara.

Mes y pico después, he vuelto. Lo sé, soy una tardona, una irresponsable y todo lo que queráis. Y lo admito, porque es verdad. Ya sabéis que para escribir necesito tener tiempo, estar inspirada... y esas cosillas y manías mías.

Y bueno, antes de escribir la entrada que me queda de las relaciones, os voy a contar un poco mi vida.
Llevo un tiempo más bipolar y rara de lo normal. A ver, que yo siempre lo estoy, pero últimamente más de lo que estoy normalmente. Y no sé si por la adolescencia o qué, pero sé que no estoy como siempre. Sí que es verdad que han cambiado muchas cosas y posiblemente esos cambios sean los que me afecten... Prefiero no entrar en detalles, pero vamos, que esos cambios no son muy buenos.

Y bueno, respecto al instituto... pues... lo normal en mí. Podría dar más, pero como soy una perra, me conformo. No me riñáis, ya lo sé "Debes cambiar y esforzarte todo lo que puedas", "Tú puedes vencer esa pereza" bla, bla, bla. Que a fin de cuentas no voy mal.…